Entiendo que los padres no quieran ver muchas veces lo que tienen en sus hijos, pero en ocasiones puede suponer un problema, ya que negar una evidencia puede hacer que los alumnos tengan un problema cada vez pero del que luego es más difícil salir.
Todos los padres quieren ver en sus hijos al hijo/a perfecto/a y como todos tienen defectos. Además los alumnos no se comportan igual en casa, que en clase, y voy más lejos incluso en clase no se comportan igual con unos profesores que con otros.
Si cuando vamos al médico no le discutimos el diagnóstico, ¿por qué algunos padres niegan evidencias y hasta discuten lo que ellos no han visto y nosotros sí?. Con esto no quiero decir que todos los padres sean así, afortunadamente yo me he encontrado con muy pocos en todos mis años de experiencia, y además muchas veces había más problemas detrás que una mala actitud de un niño.
De nuevo tengo la sensación que en estas situaciones lo que menos importa, son los niños, que son los auténticos protagonistas.
Se trata de navegar en el mismo sentido y nuestro rumbo tiene que ser siempre el niño/a. Por eso es fundamental el diálogo.
lunes, 23 de noviembre de 2009
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