Seguro que los trabajáis en este sector de la educación no os resultará desconocida esta frase: "Cómo vivís los profesores", "Vaya horario", "Cuántas vacaciones". Yo normalmente suelo decir que efectivamente vivo muy bien, porque me gusta lo que hago, que tengo un horario bueno, es verdad y que dispongo de muchos días de vacaciones, como bien se sabe.
Pero suelo añadir, que si tan maravillosa es nuestra profesión, ¿por qué la gente no se dedica a ella?, también añado que mi horario es maravilloso, salvo cuando salgo de trabajar a las 9,00 o 10,00 de la noche porque tengo reunión de evaluación que se hace en horario extra escolar, o cuando voy a trabajar media hora antes de lo que debo porque una familia necesita hablar de su hijo/a y no tiene otro momento, o cuando te quedas sin comer porque un alumno tuyo tiene un problema y te pide ayuda. Lo que sí es cierto, y eso no lo puede decir todo el mundo, es que los educadores lo somos por convencimiento y porque nos gusta, porque os aseguro que el sueldo no mueve a esta profesión.
También es curioso la poca o ninguna valoración que se hace al educador en algunos sectores. Es cierto que un médico salva vidas, y que un científico descubre cosas, y que u ingeniero diseña puentes, pero si todos ellos no hubieran tenido un profesor desde los tres años, ahora no serían lo que son.
martes, 24 de noviembre de 2009
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